miércoles, 4 de agosto de 2010




















Convencí a mis besos de esperarte. Le conté a mis dedos de tu piel. Y mezclé el perfume de tu pijama con pastillas la vigésimo novena vez que me suicidé. Vos dejás la cara y te vas. Pero vos dejás la cara y te vas. Y yo mirando fijo la porra de este amor discuto con la noche el precio de olvidarte.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario